¿Dónde nos esconderemos
cuando el sol inunde
con su luz todos nuestros
escondrijos?
Dímelo tú,
que es por ti por quien
sol y luna se pelean,
con su luz buscan tu rostro.
A la sombra del pinar
en el atardecer,
no nos hayarán.
Como paloma mensajera ven,
rauda, te esperaré.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario