Ahora duermes, lo sé.
tu blanca piel es acariciada por una sábana,
y tus párpados protegen tu verde iris.
Te estoy velando,
entre los rincones de tu habitación,
entre los rincones de tus miedos,
para alejarlos de ti.
No importa que no sientas
mis caricias en tu cuello,
en tus brazos y espalda.
Pues lo sentido es algo efímero,
y los recuerdos se quedan en la eternidad.
Tu recuerdo permanecerá en mi,
como las lágrimas del cielo
en el océano,
que no son si no,
recuerdos que conserva la tierra
de su amante.
martes, 25 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
Sueño
Corramos, dejemos atrás todos los muertos,
mutemos en crisálida y dejemos de ser gusanos.
Cuando salgamos de la lágrima amarilla,
seremos niños pequeños,
nada importará,
solo el verde de tus ojos.
Podremos soplar dientes de león
en el crepusculo,
para por la mañana dormir libres.
No hay nada malo, los soñadores lo sabemos,
podríamos acabar con la existencia de lo muertos,
y Dios no nos podría castigar.
¡Seamos niños!
¡Desnudos ahora! ¡corramos!
Por la sonrisa de la noche,
saltando en sus blancas pupilas,
desnudos por supuesto.
Sintamos lo eterno
aunque sea de forma efímera,
para cruzar tranquilos el mar verde
del que nos obligaron salir.
mutemos en crisálida y dejemos de ser gusanos.
Cuando salgamos de la lágrima amarilla,
seremos niños pequeños,
nada importará,
solo el verde de tus ojos.
Podremos soplar dientes de león
en el crepusculo,
para por la mañana dormir libres.
No hay nada malo, los soñadores lo sabemos,
podríamos acabar con la existencia de lo muertos,
y Dios no nos podría castigar.
¡Seamos niños!
¡Desnudos ahora! ¡corramos!
Por la sonrisa de la noche,
saltando en sus blancas pupilas,
desnudos por supuesto.
Sintamos lo eterno
aunque sea de forma efímera,
para cruzar tranquilos el mar verde
del que nos obligaron salir.
sábado, 1 de mayo de 2010
EL banquete
Por la pequeña ventana el sol declaraba la guerra a los ocuros rincones.
Cuando volví en mi, un cercano ser gemía,
pero me desvanecía.
La eternidad se hacía cargo de mi cuerpo,
todo estaba listo para comenzar.
Los preliminares ya estaban,
liberé a la bestia,
se perdió lo humano.
El chamán conjuró
y el sol perdía la batalla, en favor de los oscuros rincones.
Fueron liberados por la bestia de sus pesadas y apretadas telas,
y en el banquete, repleto de oscuros rincones, comenzó el baile.
El infinito y la eternidad llegaron.
No había nada, pasión, el tiempo quedó reducido a la débil llama de una minúscula vela.
La noche, con sus pupilas, era testigo de la danza, y con media sonrisa la aprobaba.
La bestia, reencarnación pura de Thanatos y Eros,
destrozó a su padre para más tarde penetrar la vagina por donde, años antes, había salido. Ahora entraba.
El ser que gemía, se sentía lleno, su lucha interior había terminado.
El chamán daba los pasos y los seguían.
Hasta que la eternidad y el infinito decidieron marcharse,
las nuevos refuerzos llegaban a la batalla eterna.
El banquete terminó.
No hubo postre ¿para qué?
había que
huir
huir
huir
buscar otro banquete, otro ser, donde liberar a la bestia
Cuando volví en mi, un cercano ser gemía,
pero me desvanecía.
La eternidad se hacía cargo de mi cuerpo,
todo estaba listo para comenzar.
Los preliminares ya estaban,
liberé a la bestia,
se perdió lo humano.
El chamán conjuró
y el sol perdía la batalla, en favor de los oscuros rincones.
Fueron liberados por la bestia de sus pesadas y apretadas telas,
y en el banquete, repleto de oscuros rincones, comenzó el baile.
El infinito y la eternidad llegaron.
No había nada, pasión, el tiempo quedó reducido a la débil llama de una minúscula vela.
La noche, con sus pupilas, era testigo de la danza, y con media sonrisa la aprobaba.
La bestia, reencarnación pura de Thanatos y Eros,
destrozó a su padre para más tarde penetrar la vagina por donde, años antes, había salido. Ahora entraba.
El ser que gemía, se sentía lleno, su lucha interior había terminado.
El chamán daba los pasos y los seguían.
Hasta que la eternidad y el infinito decidieron marcharse,
las nuevos refuerzos llegaban a la batalla eterna.
El banquete terminó.
No hubo postre ¿para qué?
había que
huir
huir
huir
buscar otro banquete, otro ser, donde liberar a la bestia
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