Y te apartas los dorados con tu blanca mano,
y los colocas detrás de tu oreja,
y aparece un bebé de acero colgando,
y ahora tus ojos pestañean,
y me pierdo en tu mirada
y en su eternidad...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante, lo que no significa alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro, examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario